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viernes, 8 de marzo de 2013

No Soy Yo Cap. 23.0


 

 

-¿Escuchaste eso? –Dice Zache y se aparte de mi. –Voy a ver que es, quédate aquí. –Camina hacia la puerta.

 

Yo lo desobedezco y voy detrás de el, no se que cosa tan ofensiva pueda salir de un ruido que ni siquiera yo escuche. Zache sale de la casa y me quedo viendo por la ventana, como se acerca a una persona vagamente familiar, después de un rato se abrazan como si fueran amigos de toda la vida, después del abrazo Zache lo invita a pasar.

 

El chico que estaba afuera entra detrás de mi hermano, al parecer a ese chico no le gusta mucho ser visto, tiene puesta una gorra y una sudadera de color gris, unos jeans que combinan y unos Converse algo desgastados de color negro.

 

El entra con la cabeza agachada, como si estuviera avergonzado de algo. Mi hermano le ofrece algo de tomar, el chico lo piensa un poco y le pide una bebida en especial, en ese instante sale mi hermano de la sala para dirigirse a la cocina.

 

En el instante que me mira me quedo con la boca abierta, veo esos ojos color miel que es casi imposible no recordarlos, dirigiéndome una mirada bastante directa, como si quisiera ver a través de mi.

 

-¿Klaus? –Lo digo casi en susurro sin apartar la mirada de el, mientras el me sonríe como lo ha hecho antes, una sonrisa calida y amable. En el momento que pronuncio su nombre lo recuerdo, ese chico ya lo conocía antes, no me equivocaba, y si, afortunadamente es un viejo amigo. Al parecer de pequeños pasábamos el rato jugando. Parece extraño porque desde pequeño también usaba una gorra igualita a la que tiene ahora. No ha caminado nada.

 

-Así que me recuerdas… -Camina hacia mi sin apartar la mirada, me pongo nerviosa por su proximidad a cada paso que da. –Ha pasado algo de tiempo desde la ultima vez que nos vimos, ¿Cómo te va? –Aparto la mirada algo avergonzada, ya que ha pasado mucho tiempo.

 

-Pues… no sabría que decirte, han sido algo… complicados estos años, pero he sobrevivido. –Sonrío por un instante pero los recuerdos de los años pasados me invaden y me hacen sentir triste.

 

-Mmmm… bueno ya no te preocupes, porque he vuelto y de seguro lo pasaras mejor. Estoy aquí para responder a todas las preguntas que hayas tenido en este poco tiempo que has estado presente. –Sus palabras tienen un significado oculto que solo yo puedo entender. Al parecer el sabe que no pertenezco aquí y que sabe cosas que yo no. –Axial que, ¿qué quisieras preguntarme? –Se sienta en el sillón y le da una palmadita al espacio junto a el invitándome a sentarme.

 

Al principio no se que preguntarle, tal vez un <<¿Por qué estoy aquí?>>, <<¿Por qué lo único que recuerdo son cosas tristes?>> o tal vez debo empezar <<¿Por qué no me siento yo?>>. Finalmente lo pienso bien y hago mi pregunta:

 

-¿Qué tanto sabes de lo que está pasando actualmente? –Pregunto algo dudosa, pensando si estuvo bien preguntar eso.

 

Klaus se queda callado, tanto tiempo que no se si vaya a responder a mi pregunta, hasta que por fin habla.

 

-Puedo decirte todas las cosas que se, pero te diré lo que necesitas saber para seguir adelante. –Se acomoda un poco en el sillón y continua. –Liuva, se que llegaste aquí por una pesadilla, pero esa pesadilla fue mas bien como un portal, un portal que te trajo de vuelta a la realidad, ya que haz pasado casi 12 años viviendo un “sueño” por así decirlo. Cuando tu madre se fue de casa, Zache descubrió que… podía hacerte feliz por un tiempo limitado, pero que haría cualquier cosa para que no vivieras la realidad que ahora estas viviendo, o por lo menos hacerla un poco menos dolorosa. –Se detiene un tiempo como si esperara que le preguntara algo, pero como no lo hago el continua. –Tu hermano y yo quedamos en hacerlo. Lo logramos, pero como dije anteriormente por un tiempo limitado. Logramos que en esta realidad estuvieras como “dormida” por un tiempo, para que soñaras una vida mejor creada por tu hermano y yo.

 

-Mientes…

 

 

Por: Mariana Badillo ^^

 

jueves, 7 de febrero de 2013

No Soy Yo - Cap. 22.0


Yo nunca fui de esas personas que buscaran el amor, porque sabía que ya lo tenía, con mis amigos, mi hermano & mis padres. No era de esas personas que deseaba tener un novio, al menos no a esta edad, o tan solo es que no he conocido a la persona perfecta. Lamentablemente, todo acabo en un abrir & cerrar de ojos (literalmente), desperté & me encontraba a mi misma en un lugar desconocido. Lleno de tristeza, & un mundo de color blanco & negro (con algunas tonalidades grises).

Ahora busco el amor, pero no busco el amor de pareja, busco el amor de mi familia & amigos, descubrir que estás sola en este tipo de misión no es nada favorable, sé que Zache está muy ocupado manteniéndonos, que mi padre está muy entretenido en la bebida, & que mi madre ya no lo pudo soportar más & se largó, sin mirar atrás. Mientras yo, soy amiga de Jennifer, ni siquiera sé quién es esa tal Jennifer, que por lo que dijeron mis “amigos”, es muy presumida & NOS encanta molestarlos.

Ahora que recuerdo, nunca supe si a Jenna le decían así porque era su nombre, o porque le dicen así de cariño, nunca me importó, todas esas clases que pasamos juntas le doy poca importancia a cuando pasan lista, o a como le dicen los profesores. Aunque debo de recordar que este es un mundo diferente así que, tal vez hayan cambiado algunas o demasiadas cosas, no sé, pero me estoy confundiendo demasiado & preguntándome cosas en vez de responderlas.

Tengo una idea que ilumina mi cara, visitar a Zache. El es el único que puede calmarme, el tiene ese aire protector de hermano mayor, con sus músculos, tiene una mirada tan penetrante que te puede dejar helada, ojos café oscuro (tan oscuro que casi parece negro), cabello negro & lacio, un poco largo que le llega casi a la frente pero eso lo hace ver bien, mide aproximadamente 1.74, labios un poco gruesos, tiene chapitas en sus cachetes que me encantan, es moreno, se ve bien. En ese momento desee con todas mis fuerzas verlo otra vez, pero últimamente ha estado muy desaliñado, se ha descuidado todos estos años, sigue siendo mi irresistible hermano mayor solo que con unas ojeras, & la piel un poco pálida. Ya no es tan musculoso como antes.

Justo cuando voy saliendo de mi habitación después de todas estas horas de desesperación & relajación lo encuentro en la puerta, sorprendido al verme adentro de la casa. Con su uniforme muy diferente al mío. Antes de que me haga preguntas yo le hago un gesto con mi mano & empiezo a hablar.
 
-Me sentía mal, no te preocupes por ahora me siento mejor & si me voy ahorita tal vez llegue a las dos últimas clases. –Lo miro fijamente esperando su respuesta.

-Liuva… -Aparta la mirada tratando de aclarar su mente. –Después de lo que hiciste esta mañana de acompañarme… -Voltea a verme con esos ojos tan penetrantes, acercándose poco a poco para después abrazarme con fuerza, como si no quisiera que me fuera, que me quedara aquí con él. –Me di cuenta de que todos estos años hemos estado “juntos”… no lo estábamos, así que regrese, quería verte cuanto antes y pasar la tarde juntos, quería esperarte con los brazos abiertos. –Se le quiebra la voz, sé que está a punto de llorar.

-Zache… -Lo abrazo con aun más fuerza. –Yo también te extraño… -Ésta vez dejo caer una lágrima, una lágrima más de alegría.

 

Por: Mariana Badillo ^^

martes, 29 de enero de 2013

No Soy Yo... Cap. 21.1


 

Salgo corriendo del instituto decidida a buscar respuestas y a encontrar esa persona que se ríe de mí a cada rato, cuando iba corriendo, en la puerta del instituto, y con mis amigos. Esa risa se me hace muy familiar, sin embargo no la puedo reconocer, pues todo en este mundo es tristeza, todo es de color blanco y negro para mí. Sé que tengo que ser yo quien encuentre el arco iris, y ver lo que nadie más puede ver aquí.
No sé dónde buscar primero, solo salí corriendo de ahí porque no quería que me siguieran viendo, no quería seguir escuchando esa risa que me da escalofríos al escucharla. Decido buscar primero en mi casa, algo que pueda ayudarme a ubicarme aquí. Entro y veo a mi padre durmiendo en el sofá, esta tan desaliñado, no se ha afeitado, tiene ojeras, se ve sucio, sin embargo no me acerco, pienso buscar primero en mi cuarto, luego en el de Zache, y al final el de mi padre.

Al parecer mi cuarto esta casi intacto, todo lo que tengo en mi “otra vida” (por así decirlo, aunque es incómodo) es casi lo mismo que tengo ahora, creo que Zache si se esforzó para que tuviera lo necesario. Trato de recordar que le falta a mi cuarto, creo que después de tantos años en esta casa, debo de recordar cada detalle, pero no encontré nada, así que decidí buscar en el cuarto de mi hermano, y buscarlo ahora antes de que regrese de su instituto. Lo que veo me deja sin palabras, su cuarto es muy miserable, más de lo que recuerdo, solo tiene lo necesario que es una cama, algunos muebles, un armario con poca ropa, una radio y el baño. Ya no tiene sus posters o su ropa cool que siempre tiene, no tiene ni un lujo de los que tenía. Ahora se a lo que se refería cuando lo acompañe, que él está haciendo todo lo posible para que YO esté bien, pero Zache no.

Me lleno de rabia, de un odio hacia mi padre y madre por habernos hecho algo tan cruel, salgo enojada de su cuarto dispuesta a entrar al de mi padre, para ver qué demonios ha estado haciendo estos años desde que ella nos abandonó sin mirar atrás, buscar la razón por la cual ella nos dejó. No me sorprendo al ver que el cuarto de mi padre está casi igual que el de mi hermano, bueno yo diría que peor, tiene fotos de mi madre en las paredes, fotos de él y ella. También tiene algunos objetos de ella. Busco en algunos cajones de su escritorio o no sé, tal vez encontrar un diario o algo donde se haya podido desahogar todos estos años y lo encuentro. Estaba justo debajo de su almohada. Empiezo a hojearlo, busco alguna fecha que se me haga familiar, pero antes observo que puso que últimamente se estaban peleando demasiado, recuerdo esos días como si fuera ayer. Al parecer esas fueron una de las últimas cosas que puso ahí. No tienen nada reciente. Creo que él quiere tanto como yo volver a como era antes. Tal vez por eso no ha escrito nada de estos días.

Pero me siento feliz al saber que esos días se han acabado, al menos por ahora, de que ya no habrá más peleas entre nosotros.

Al pensar en todo eso sale mi primera sonrisa del día. Decidida a no desaparecer de mi cara.

 

Por: Mariana Badillo ^^

jueves, 10 de enero de 2013

No Soy Yo... Cap. 20.0


 

-Perdone la tardanza, hoy me levante más tarde que de costumbre. ¿Puedo pasar? –Le digo a mi profesor casi jadeando, el asiente y me hace un gesto para que tome mi lugar.

Algo que no puedo creer es que… estoy sentada junto a Jenna. Esa es la última cosa que esperaba en esta “nueva vida”. Trato de calmarme y lo primero que hago es buscar algo que me diga porque estoy sentada junto a ella, a menos que nos hayan obligado, al pensar eso me calmo un poco.

Durante la clase trato de escuchar cada cosa que dice el profesor, pero Jenna se me queda viendo constantemente y me pone los pelos de punta. Estoy decidida a decirle cual es el problema una vez que salgamos del aula, para después dirigirme con mis amigos Abi y Roy, para poder saludarlos ya que llegue tarde. Al sonar la campana recojo mis cosas y Jenna sigue observándome. Respiro hondo y pronuncio las siguientes palabras:

-Oye, ¿en serio cuál es tu problema? Haz estado viéndome toda la santa clase. Apenas y pude concentrarme en lo que estaba diciendo el profesor. –Le digo seriamente aunque me estaba muriendo por dentro.


-¿Estás bien amiga? –Me mira curiosa.

<<¡¿Amiga?!>> Algo malo está pasando aquí, tengo que descubrir que es en cuanto antes. Ok, si Jenna es mi “amiga”, ¿Qué les habrá pasado a Roy y Abi? Salgo corriendo del salón para buscarlos, se cual es su horario y donde están ubicados sus casilleros así que espero encontrarlos ahí. Afortunadamente están ahí platicando, siento algo de alivio por saber que no ha cambiado en nada. Me acerco lentamente hacia ellos, pero al verme me miran de una manera la cual no estoy acostumbrada a que me vean, me están viendo con cierto desprecio y curiosidad. Siento un golpe en el pecho, como si sus miradas me estuviera afectando, ese dolor hace que me detenga, pero no expreso nada, sigo viéndolos y ellos a mí. Sigo pensando que hare ahora que tengo su atención pero ellos no me reconocen, parece ser que ellos no me reconocen como su amiga. Continuo caminando, tratando de evitar sus miradas despreciables hacia a mí.

-Hola chicos, perdón por no saludarlos en la mañana, llegue algo tarde. –Digo apenada por lo sucedido.

-¿Saludarnos? ¿Desde cuando te disculpas por no habernos saludado? –Me dice Abi confundida. -¿Es esta algún tipo de broma que planeaste con Jennifer? Porque no me hace ninguna gracia, está bien que no nos hagan caso pero, ¿una broma?

-Esta no es una broma, en serio, créanme. Pero, ¿cómo que no les hagamos caso? Si ustedes son mis mejores amigos. –Les digo con un nudo en la garganta que trato de ocultar, ya que están a punto de salir lágrimas de mis ojos.

-Oye en serio, esta broma ya ha ido demasiado lejos, porque no mejor te vas y nos evitas un gran malentendido. –Responde Roy algo irritado. –Ya que según yo, nosotros no somos tus mejores amigos, podría decir que somos tus mejores víctimas de esta broma.

Es inútil, empiezo a llorar, no puedo creer que aquí no pueda contar con mis mejores amigos, y me pregunto a quien se refieren con Jennifer, yo no soy amiga de una tal Jennifer. Tampoco puedo creer que al llegar aquí, me he convertido en una gran llorona, no paro de llorar, en mi casa, con Zache, incluso aquí con mis mejores amigos. Ellos al verme llorar no saben qué hacer, no saben si es parte de la broma o empezar a consolarme, así que opto por la primera opción de que no harán nada puesto a que creen que es parte de la broma. Siento que todo el mundo desaparece, o que todos guardan silencio para escucharme llorar, y vuelvo a escuchar esa risa tan familiar, burlándose de mí, burlándose de mi vida actual. Esa risa hace que me tire al suelo, rendida, destrozada, vencida.

Pero me propuse una cosa en este nuevo mundo, esta sería la última vez que lloro.

 

Por: Mariana Badillo ^^

jueves, 29 de noviembre de 2012

No Soy Yo... Cap. 19.0





Hoy descubrí muchas cosas, una de ellas fue que Zache no va a al mismo instituto que yo. Fue algo que noté inmediatamente en la mañana. Mientras yo preparaba mis útiles y lo que me iba a poner, Zache se pone un uniforme diferente. Quise preguntarle porque pero mejor decidí indagar en "mis recuerdos", aunque los recuerdos siempre aparecen en un tono blanco y negro, no encontré algo relacionado con eso. Así que lo primero que hice fue seguirlo por todo el camino, no me importaba que llegara tarde al instituto, traté de ser lo más sigilosa posible, sin embargo...

   -¿Qué haces aquí? -Deja de caminar y se voltea lentamente con una mirada muy seria-. ¿No deberías ir a tu instituto? -Salgo de mi escondite con una mirada curiosa y triste a la vez.

   -Quería acompañarte, pero te fuiste tan rápido que no tuve tiempo de preguntarte. ¿Te importa si te acompaño? -Le dedico una mirada suplicante para que el acepte, pero lo único que hace es suspirar y hacerme un gesto para que me acerque.


   Finalmente llegamos a su instituto y me quedo muy sorprendida a que a donde el va a estudiar es muy diferente comparado con el mío.

   -Lo sé, no es nada comparado a donde tú vas, pero es todo lo que puede pagar nuestro papá para mí por ahora. -Trata de bromear pero no le sale.

   <<¡¿Qué?! ¿Cómo que lo único que puede pagar? No entiendo nada.>> Me limito a preguntarle y trato de recordar, recuerdo cuando mamá nos dejó. Los años siguientes papá estuvo bebiendo, había días en que llegaba muy borracho y lo único que hacía Zache era protegerme de él metiéndome a mi cuarto para que perdiera el tiempo o para que me vaya a dormir.

   Antes de que me dé cuenta empiezan a caer constantemente lágrimas de mis ojos. Zache se apresura a abrazarme, llenándome de cariño y amor, cosa que no tuve la oportunidad de recibir desde que mamá se largó.

   -Liuva, perdóname no fue mi intención hacerte llorar, no te sientas culpable por nuestra situación. Sabes que estoy haciendo todo lo posible para que tú estés bien. No llores Más... Te lo suplico... -Me mira con unos ojos cargados con demasiada tristeza que se con certeza que no falta mucho para que el me acompañe con mi llanto.

   -Está bien, solo que recordé ese día tan triste. Sé que no es tu culpa y que te estás esforzando al máximo pero no veo justo que yo gane mejores cosas y oportunidades que tu. -Mis ojos y mi alma dejaron de llorar, miré a Zache fijamente con una cara con la que podemos interpretar un "gracias por todo". Zache asiente y para no hacerme perder más tiempo me abraza y me susurra que me quiere. Yo solo veo como camina hacia la entrada de su instituto, algo que por primera vez en muchos años nos separa, ya que en mis recuerdos reales, no recuerdo casi ningún día en el que no estemos juntos. Los únicos días que no estábamos juntos eran esos cuando estaba con su novia, Jenna.

   Jenna, que nombre tan curioso, se que acabo de pensar en ese nombre hace algunos minutos pero, no logro recordar de donde lo saqué, trato de recordar su cara o algo con que la identifique, pero nada. Ella no aparece en mis recuerdos.

   Una exclamación y cara de sorpresa se me escaparon, recordé que Jenna fue novia de mi hermano, y que, como mi hermano no viene conmigo, quizá nunca conoció a Jenna. Así que puedo vivir mi vida en paz sin que ella y yo nos estemos peleando. No sé cómo se me pudo haber escapado esa persona la cual odio con todo mi corazón y que me robó a mi hermano.

   Recuerdo rápidamente que yo también tengo clases y me voy corriendo. En el camino voy escuchando una carcajada algo baja de una persona que conozco bien, sin embargo no recuerdo, hasta que llego a mi instituto casi jadeando, pero si no corría, me hubieran cerrado la puerta en mi cara. Miro atrás para ver como la cierran, pero lo que en realidad quería ver era quien me estaba persiguiendo. Pero solo vi una sombra muy familiar.




Por: Mariana Badillo ^^

domingo, 11 de noviembre de 2012

No Soy Yo... Cap. 18.0




Sentí como pasaba las horas, o solo fue mi imaginación, o no sé como sabía que pasó demasiado tiempo, pero lo sentía, en mi interior. Seguía luchando contra ese sentimiento oscuro que invadía mi mente y que muy pronto, llegaría a mi corazón. <<Tengo que pararlo>> pensaba, o solo me lo decía, ya que cualquier cosa que pensara se volvería oscura, me di cuenta de eso después de tantos pensamientos positivos convertidos en un color blanco y negro.

En cada parte del laberinto encontraba una sombra o una especie de símbolo que se movía, hubo ocasiones que lo alcanzaba a ver completo y lo perseguía pero no era suficiente, salía corriendo a toda velocidad, o hasta volando. Todavía no me acostumbro a este sentimiento tan vacio, tan al estilo blanco y negro.
<<¿Qué sucede? ¿Qué es este sonido que se me hace tan familiar?>> Tardé un poco en reconocerlo pero supe que era la alarma de mi reloj. Sentía una felicidad, pero una felicidad muy rara, como si estuviera corrompida por el laberinto. Nunca imaginé que existirá una “Felicidad oscura” hasta que la sentí, pero sabía que despertaría, que saldría de esta horrible pesadilla y continuaría con mi vida, que este sueño solo me atormentaría en las noches y sé, que podré lidiar con ello.

Me imaginé tantas veces despertando, pero… no pasaba lo que pensaba. Lo soñé, lo imaginé, lo lloré tantas veces, sin embargo seguía dormida, o por lo menos eso sentía. Me lamente mil veces por ser tan holgazana y siempre pedir esos “5 minutos más”. Pero fui paciente y sentí como despertaba, pero no desperté del todo, cuando desperté fue más o menos como esto: “Desperté”, sentí como mi cuerpo se movía, el laberinto se aclaró un poco, pero seguía siendo el mismo, apareció en el cielo lo que veía por fuera, seguía preguntándome porque no había salido de ahí, se supone que solo era una pesadilla.

De repente suena una voz en mi cabeza, era la voz de Zache, al parecer el estaba de muy buen humor, o al menos es parecía porque tenía una cara horrible, de alguna manera sentí que él no era mi hermano, estaba muy desordenado. Intenté contestarle con la misma alegría, pero por más que gritaba las palabras no decía nada. <<Algo está mal, muy mal, ese no es Zache, lo primero que pensé fue en mis padres. Me llegaron varios recuerdos de ellos, pero… distorsionados. Apareció un recuerdo donde mi mamá se marcha de la casa y yo estoy llorando por ella desde la ventana, mi papá solo se quedó parado en la puerta aguantándose las lagrimas mientras que mi hermano me abraza mientras vemos a nuestra madre irse, dejándonos a nosotros atrás… olvidando todo lo que tiene que ver con nosotros.

Lloro en el momento en que veo el recuerdo, sé que no era así, yo lo sé, lo… sé. Todo es culpa de este laberinto o de esta horrible pesadilla, tengo que pararla, no importa cuánto me cueste trabajo, no puedo continuar con una vida que no es mía, lo primero que hago es buscar los recuerdos del domingo, sé que todos mis recuerdos han sido corrompidos con dolor, tristeza y llantos, muchos llantos. Pero aun recuerdo cosas que se que SI pasaron, están guardadas en mi corazón y tengo que evitar que este virus, pesadilla o lo que sea.

Recordé algo…

Recordé…

A Klaus…

De alguna manera me estremezco y me lleno de miedo al recordar su nombre.



Por Mariana Badillo.

viernes, 19 de octubre de 2012

No Soy Yo... Capitulo 17.0

Klaus…
Es un hermoso nombre que lleva consigo una misteriosa historia en la cual mi hermano & yo tenemos mucho que ver, la cual aun no puedo recordar, pero sigo teniendo esa sensación de que ya nos habíamos conocido anteriormente y que… ese chico tiene una vida muy misteriosa.
Me tiro en la cama después de pensar y pensar en el nombre de aquel chico, sin duda alguna quiero descubrir cuál es el significado de su nombre o el porqué se me hace tan familiar. De tanto pensar en todo esto me quedo dormida en mi cama, antes de cerrar totalmente los ojos veo como Klaus me tapa con la sabana, pero yo no lo distingo y empiezo a soñar tranquila.
Aunque ni tan tranquilo y bonito estaba mi sueño, es un sueño que había tenido algunos años atrás pero no se había presentado hasta el día de hoy.
En el sueño estoy cayendo, cayendo a algún agujero oscuro en la Tierra. Cuando termino de caer y encuentro el frio, helado el pasto sin vida de colores opacos. Enfrente de mí hay un bosque también de verdes opacos y sin vida, me da curiosidad y entro, pero no m doy cuenta que ese no es un bosque cualquiera, es un bosque donde se oculta mi pasado en cada pasillo de ese bosque laberinto, pero la curiosidad me hace entrar a un mundo lleno de oscuridad. En cada pasaje del laberinto escucho voces, algunas riendo, otras llorando o hasta gritando, trato de ignorarlas pues quiero ver el final de este bosque oscuro, aunque en la mayoría de los caminos que escojo me lleven a un camino sin salida, donde me muestra situaciones en las que yo no puedo salir. Mi mente me dice que todo esto es falso, que nada de esto me pasó años atrás, que sigue siendo un producto de mi imaginación. Mi mente me dice que este bosque, soy yo.
Trato de no creerle, las voces me siguen y me dicen “No huyas de ti misma, no huyas del bosque”, me tapo los oídos aunque las sigo escuchando en mi mente, me detengo un instante en ese laberinto lleno de trampas y engaños. Lo primero que hago es tratar de recordar mi vida completa, mi vida que pasé feliz con mis amigos y mi hermano, aunque mi familia no estuvo muy presente en mi vida, se que siempre podre contar con mi hermano. Pero por más que intento recordar un momento feliz, este se vuelve gris y lleno de miedo, sigo sintiendo que eso en verdad no me sucedió, pero al seguir tratando de pensar en momentos felices, no me estaba dando cuenta que estos se estaban acabando, me di cuenta de esto cuando solo me quedaba uno, así que casi me trago esta vida de fantasía donde no hay vida, no hay un arcoíris.
Una vida de mentira a la cual, empezaba a sentir muy real con cualquier color, voz, recuerdo manipulado por este oscuro bosque, de inmediato supe que tenía que salir de ahí sin importar lo que pasara. No quería perder el único recuerdo muy especial para mí en mi vida en este bosque.
Pero por más que buscaba la salida, me encontraba con otro pasadizo de mi vida.
Mariana Badillo
 

lunes, 17 de septiembre de 2012

No Soy Yo... Cap. 16.0



Fallé.

Era muy obvio que fallara, estaba muy confiada ya que había ocurrido como un milagro las veces anteriores.


En fin, llegamos a casa y empezamos a ver películas, debo admitir que mi hermano tiene un buen gusto en películas. La verdad no les puse mucha atención, seguía pensando en el chico que me ayudó anteriormente. Creo que Zache lo noto y empezamos a hablar de eso, le seguía pidiendo detalles de cómo era o algo así pero no había mucho de lo que pudiera contarme.


El fin de semana fue algo aburrido, comparado con lo que hicimos el viernes, hace mucho tiempo que no me divertía con mis amigos y especialmente con mi hermano.

El domingo pasó algo muy interesante y extraño. Fui a la tienda a comprar ropa y algunas cosas que mi mamá, mi papá y hasta Zache me pidieron que comprara. Resulta que en la plaza donde había ido a comprar ciertas cosas vi una gorra muy familiar, al instante recordé que era el chico que me ayudó, me dio curiosidad y lo seguí sigilosamente, aunque al mismo tiempo intentaba no ser tan sospecha con respecto a seguirlo. Lo seguí con un solo propósito, descubrir quien es el en realidad y porque se me hace tan familiar.
Después de caminar el entra a una tienda de música, yo lo observo desde afuera un rato, hasta que lo pierdo de vista y decido entrar. Pero me sorprendo con la gran variadad de discos, instrumentos, y accesorios. Son muy geniales que casi me quedo con la boca abierta.

-¿Te gustan?- me pregunta el chico de la gorra.


- Emm… si.- Digo sorprendida.

El sonríe y me ofrece mostrarme todo lo de la tienda. Yo acepto. Mientras me va enseñando todo le pregunto.

-¿Quién eres tú?


-Ya te dije que soy un viejo amigo.- Sonríe.


-Pero, eso no me es suficiente, ya que no puedo recordar.


-Lo recordarás más adelante, mientras dejémoslo así.


-Pero, yo quiero saber quién eres ahora.


-Ahora no es importante, más tarde lo será, solo se paciente.- Me regala una cálida sonrisa.


-Pero mi nombre es…


Por: Mariana Badillo.

martes, 4 de septiembre de 2012

No Soy Yo... Cap. 15.0



- Espero que se hayan divertido todos, la verdad, yo si me divertí.- Comento.

- Claro que nos divertimos Liuva, para eso hicimos esta salida, para divertirnos como amigos.- Sonríe Abi.

- Bueno, entonces aquí nos separamos, no sé porque nos fuimos en el coche de mi padre, la verdad estaba muy cerca.-Comenta Roy.

- Es que de la escuela a los bolos si estaba muy lejos, pero tu casa si está muy cerca.- Le responde Zache.

- ¿Liuva, estas bien?- Volteo a ver a Abi. - Haz estado toda pensativa todo el camino.-Me pregunta Abi.

- Si, estoy bien no hay de que preocuparse, solo me perdía en mis pensamientos.- Sonrío.

- Ya no te preocupes, todo esta bien, ¿si?- Me dice Roy. El se despide de todos y se va a su casa caminando.

Seguimos caminando un poco más, Zache y yo acompañamos a Abi a su casa. Debo admitir que nos quedamos platicando un rato en la entrada, pero se nos hacía tarde a Zache y a mi así que nos fuimos. De regreso Zache y yo no hablamos mucho, el se dio cuenta que no quería hablar, pero el silencio es interrumpido por su voz.

- Liuva.

Lo observo mientras espero a que continúe.


- Ya no te castigues por lo que pasó, recuerda que solo fue un juego amistoso.- Me sonríe.

- Es que… fue mi culpa que perdiéramos, si no fuera tan mala en los bolos.- Me lamento.

- No tienes de que preocuparte, nadie perdió nada.

- De alguna manera siento que si…

Era el juego 10, yo era la ultima, todos mis amigos contaban conmigo para que los alcanzaramos, pues gracias a mi en las anteriores no pude tirar muchos pinos. Yo solo sentía la mirada de el líder, una mirada de “no lo logrará”. Empezé a caminar, este era el primer lanzamiento del juego, lanzo la bola y hago un pleno, no lo podía creer. Mis amigos celebraron un poco conmigo, sentía que cada vez más me acercaba a el otro equipo.


Volví a lanzar y logré otro pleno, me entusiasme mucho y me preguntaba que “¿Por qué no pude hacerlos antes?”. Necesitaba 15 puntos para arrebasarlos, y eso es lo que vale un pleno, así que necesitaba otro para enseñarles a esos mocosos que lo podía lograr sin problemas.

Zache y los demás me apoyaron un poco, diciéndome que no importaba si no lo lograba, que por lo menos estuvimos cerca de vencerlos. Yo no quería un resultado así, yo con todo mi ser si quería vencerlos, tal ves ese fue uno de mis errores desde un principio, solo me concentraba en ganarles en ves de divertirme. Un error fatal para cualquier juego, ya que eso es vital, pero hoy en día ya nadie piensa en divertirse, es muy difícil divertise, sabiendo que estas perdiendo una partida, que te concentras buscando la manera de empatar o de vencer y la diversión se va.

Me coloque, tenía en mente lo que quería, “Un pleno”, cerre mis ojos, me metí en mi burbuja para no escuchar los comentarios negativos de el chico presumido y su pandilla, o de los gritos de mis compañeros, ya que me podía confiar y equiocarme. Lo que hice fue mentalizar alguna de mis canciones favoritas de victoria, o por lo menos una que me inspire y pueda dar mi 110%. La primera canción que pensé fue la de “Viva la Vida” de Colplay, ese sonido si me inspira.

Abri mis ojos, caminé, la lance y…


Por: Mariana Badillo

martes, 10 de julio de 2012

No Soy Yo... Cap. 12.0

En ese momento el me empuja para salir de la ventana, aterrada grito y cierro los ojos, solo espero el golpe del suelo junto con su dolor. Pero en ese momento alguien me cacha, pero aun así siento como esas dos personas no soportaron el peso y se cayeron conmigo, haciendo el golpe un poco menos doloroso. Abro los ojos y me doy cuenta de que es Zache y Roy los que me sujetan, y que están tirados en el suelo junto conmigo, acompañados de una cara de dolor, los miro con una cara de confusión pero ellos solo sonríen y me dejan en el suelo.


Abi llega corriendo hacia donde estamos nosotros y nos hace una señal para que ya nos vayamos, yo los sigo hasta que llegamos con el papá de Roy que esta con su auto. Entramos todos al auto & nos empezamos a reír de todo lo que ha pasado, aunque yo soy la primera en dejar de reír, todos me miran raro & decido finalmente preguntar.


-¿Qué hacían ustedes dos debajo de la ventana?- Los miro confundida.

-Esperando a que bajaras, obviamente.- Sonríe mi hermano.

-Si pero…-me detengo y pienso en el chico que me ayudó anteriormente en el salón de castigo.

-¿Pero? Vamos Liuva saliste de ahí, ¿acaso no es suficiente que estés con nosotros ahora en ves de estar en el salón castigada?-Me mira interrogativamente Abi.

-Después de todo sabemos que no fuiste tu la que agarró el brazalete de Jenna.-Afirma Roy.

-Es que… lo que me pregunto es… ¿Cómo supieron que saldría por la ventana?-Sigo insistiendo.

-Ah eso… un amigo tuyo nos dijo.-Contesta Roy.

-¿Pero en qué momento? Si ese chico ya estaba adentro cuando entre, y yo estaba hablando con ustedes al final, no hay manera de cómo les haya avisado.-Sigo confundida.

-Con qué así dijo que te sacaría… bueno es que el estaba pasando por tu salón cuando escuchó lo sucedido, y me encontré con el de inmediato, me reconoció al instante y me lo contó todo, también me dijo un plan que tenía.-Contestó mi hermano.
-A ver si entendí. Ese chico te dijo lo que me paso antes de que yo se los dijera a ustedes. ¿Entonce que hicieron cuando me fui al salón?-Trato de buscar una explicación.

-Yo les dije a los demás el plan que tenía el chico, pero el no sabía si te podría sacar por la venta o por la puerta así que Abi fue a esperarte en la puerta.-Cuenta Zache

-Pero cuando vi al profesor saliendo del salón y cerrándolo también, era obvio que te tenía que sacar por la ventana, así que fui corriendo hacia donde estaban Zache y Roy.-Interrumpe Abi a Zache.

-Yo escuche como se abría la venta y le avise a Zache para que estuviera listo para cuando cayeras, solo que el impacto fue muy fuerte y nos caímos contigo.-Se hecha a reír.

-Entiendo, entiendo, ¿Pero lo alcanzaste a reconocer?-La curiosidad me sigue matando.

-No realmente, aunque sus ojos si, sus ojos fue lo único que alcance a ver mientras me hablaba, tenía una gorra puesta así que no pude.-Se queda un poco pensativo al final Zache.

-Pero ya no te tortures con eso Liuva, ahora vamos a divertirnos en los bolos, ¿qué te parece?-Sonríe Roy.

-Esta bien. Vamos a divertirnos en grande.-Yo también sonrío.




Por Mariana Badillo

lunes, 25 de junio de 2012

No Soy Yo... Cap. 11.0

¡Esto era todo lo que me faltaba! Que Jenna me inculpara por algo que yo no hice... pero… ¿Por qué yo? ¿Que no se puede desquitar con alguien más? A fuerzas tengo que ser yo y la verdad eso ya se volvió muy molesto.

Cuando el profesor saco el brazalete de mi mochila estaba a punto de decirle que yo no fui pero él me interrumpió con un “Estas castigada y te tendrás que quedar en la tarde.” No pude decirle nada, ni una explicación, pero mientras me sentaba en mi lugar y el profesor le devolvía su brazalete pude ver la sonrisa malvada de Jenna.

Esto es tan injusto todo me tiene que pasar a mí, la verdad es que si desearía poder ser otra persona, una persona que no es molestada por los demás, alguien que sea respetada. Pero si sigo siendo “Liuva la enemiga de Jenna” no llegaré a ser… alguien… todos me recordaran por ser la chica con la que Jenna se desquita de todo… lamentablemente esta vez no le pude hacer algo como la otra vez… no se imaginan las ganas que tenía de golpearla y no parar hasta que me pida perdón… por eso la verdad si hubiera valido la pena el regaño de mi mamá y hasta una suspensión.


Toca la campana y sé que tengo que dirigirme directamente al salón de suspensión, pero primero debo avisarles a mis amigos del gran problema que tengo.


-¡No ya, me vale lo que me pase yo iré y pondré a Jenna en su lugar!- Dice a punto de estallar Roy.


-No Roy, no tienes porque mira solo cumplo con el castigo y me reúno con ustedes en los bolos no se preocupen por mí, no es la primera vez que me pasa- Sonrío al final.

-Esta Jenna ya te ha arruinado demasiadas cosas, no crees que esta vez hay que hacer algo al respecto, al menos… ¿algo como la otra vez?- Intenta de convencerme Roy.

-No…- Digo a punto de llorar.

-Liuva… no te pongas así… te esperaremos hasta que acabe tu castigo.- Me dirige una sonrisa amable Abi.

Me limpio una lágrima que salió de mi ojo.


-Está bien, ustedes vayan, encontrare la manera de salir antes.- Les dedico una sonrisa para que no se preocupen.

Ellos me abrazan y me dicen que no me preocupe que el castigo terminara antes de lo esperado. Entro al salón de castigo y veo a otros compañeros castigados, pero hay uno que me da curiosidad ya que esta en el rincón con un gorra en la cabeza y esta agachado en su lugar. Yo me siento en el lado derecho, el lado contrario del que esta el chico de la gorra en la cabeza. Me acomodo y empiezo a observar el reloj… veo cada segundo que pasa… cada minuto… y tener que esperar media hora para por fin ser libre… y un profesor vigilándonos de que no hagamos alguna travesura. La última vez que estuve aquí fue cuando le di ese golpe a Jenna, solo que esa vez no me preocupaba el castigo a diferencia de ahora.

Pasan unos cinco minutos y sigo viendo el reloj, a veces volteo a ver la puerta o la ventana que esta junto a mí para ver como los demás son libres… y yo no… siento una mirada desde el otro lado… atrás de mi… trato de ser discreta y miro de reojo… el chico de la gorra me está mirando… al verlo descubro que tiene unos ojos color miel… son como amarillos, un amarillo bonito, esa clase de ojos son mis favoritos, extrañamente me resultan familiares esos ojos.

Se me quita el miedo y lo volteo a ver esperando a que aparte la mirada, pero no lo hace y sigue mirándome con esa mirada tan intensa que sigue siendo familiar para mí, pero no puedo recordar de quien son esos ojos tan hermosos. El mueve sus labios queriendo decirme algo, al principio me costó trabajo pero le entendí el dijo “Te ayudaré a salir de aquí”. Yo muevo mis labios y le pregunto “¿Cómo?”, el sonríe y contesta “Observa…”

En ese instante él se para, el profesor empieza a decirle que se siente pero no hace caso, todos los demás lo imitan, ignorando la petición del profesor, cada vez se paraba un alumno tras otro y el profesor se ponía más nervioso, en su cara podías ver que no sabía qué hacer. Volteo a ver al chico de la gorra que me hace una señal para que me pare, me paro pero nerviosa y con miedo, al parecer era la única que quedaba sentada. El profesor nos sigue amenazando pero ninguno le hace caso, yo me ponía más y mas nerviosa, volteaba a ver al chico misterioso pero él seguía manteniendo su mirada tan pacifica, sin miedo.

El profesor salió del salón pero cerró con llave la puerta, no sé cómo iba a salir de algo así, volví a ver el reloj, de todo este escándalo solo habían pasado 5 minutos más…

El chico de la gorra se acerca a mí y abre la ventana, me hace una señal para que guarde silencio y susurra:


-Sal por la ventana, nosotros te cubrimos.

-¿Quién eres y por qué me ayudas?- Se me escapa la pregunta ya que sigo teniendo curiosidad.

El sonríe como la otra vez… se acerca a mi oído y responde…

-Solo soy un viejo amigo…